Londres, 9 feb (EFE).- El gobernador del Banco Central de Austria y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Ewald Nowotny, ha rechazado comparar la situación de la deuda de Grecia con las de España y Portugal, y ha considerado injustificada la comparación entre las economías de estos tres países.
"Creo que (la comparación) no se fundamenta en la realidad económica", afirma Nowotny en una entrevista concedida al blog FT/Alphaville del diario "Financial Times", en la que destaca que hay mucha especulación en el mercado en un momento de incertidumbre.
"La situación de la deuda griega es sustancialmente muy diferente de la de Portugal y España. La situación en Portugal y España es mucho mejor en comparación con Grecia. No está justificado", dice.
El banquero austríaco reconoce que hay movimientos especulativos contra la economía de España, pero considera que "no tienen realmente fundamento".
Por contra, Nowotny alerta de que "el país que estaría en una situación de mayor peligro es el Reino Unido, si únicamente se mira a los números" y achaca esta situación al beneficio que tratan de lograr a río revuelto los fondos de gestión alternativa.
"Ayer estuve en Londres, hablando con los banqueros, y me pareció muy obvio que los 'hedge funds' (fondos de gestión alternativa) están jugando desde luego un papel. Y esto es algo que uno se ha de tomar en serio y frente a lo que hay que actuar", señala.
En relación a España, Nowotny alude al impacto especial que ha tenido la recesión debido al estallido de la burbuja inmobiliaria y considera que la economía española tiene un déficit competitivo.
Por contra, recuerda que los principales bancos españoles están en una posición saneada y que así lo demuestra el hecho de que desempeñen "un papel principal en los mercados mundiales".
"No veo riesgos inmediatos respecto a España. En lo que respecta a la situación fiscal, es verdad que tiene un enorme déficit, pero la deuda en relación con su PIB está en la media", argumenta.
Nowotny también aclara que el BCE no puede intervenir para rescatar a la economía griega porque lo impiden sus estatutos.
"El BCE tiene un mandato claro. Tenemos una cláusula clara que impide los rescates", explica el banquero, que considera que una eventual salida de la crisis griega sólo puede ser política.