Rompiendo moldes

ANTONIO PARRA SANZ

Hace tiempo que la mujer ha roto los moldes que la encorsetaban en la literatura negra, relegándola al papel de un simple elemento decorativo, 'femme fatale' o esposa o secretaria del detective de turno, cuando no víctima propiciatoria y poco más. Por fortuna contamos cada vez con más féminas como protagonistas de novela negra, y por supuesto con un buen número de autoras. Veintidós de ellas han sido reunidas por Fernando Marías en una edición en la que cada relato viene acompañado por su correspondiente ilustración.

A riesgo de dejar nombres sin mencionar, baste recordar algunos como Nieves Abarca, Rosa Ribas, Empar Fernández, Clara Peñalver, Susana Hernández, Beatriz Rodríguez o Berna González Harbour, que les resultarán familiares a cualquier aficionado al género. Ellas son las culpables de unos relatos breves pero dotados de una fuerza considerable, en los que hay detectives capaces de romperle los esquemas al jefe de turno, limpiadoras de escenas criminales que no hacen preguntas, jóvenes que ajustan cuentas con los maltratadores o que se revuelven sin dudarlo contra viento y marea, en suma, mujeres que manejan sus propios destinos y que matan cuando tienen que hacerlo, o resuelven crímenes cuando toca. Mujeres que están dispuestas a reclamar su lugar en la literatura, de la misma forma que lo están haciendo sus autoras, con un gran trabajo y derribando barreras que hace tiempo deberían haber caído hechas pedazos.

No viene mal una edición como ésta para recordarle a los lectores que los tópicos están para romperlos, y si además cuenta con las imágenes de ilustradores como Javier Olivares o Sagar Forniés, por citar sólo a dos de los veintidós, el producto se enriquece varios enteros. Si acaso, por ponerle un pequeño pero, los apasionados del género echamos de menos que la extensión de los relatos hubiera sido un poco más larga, pero en fin, también sabemos que lo bueno, si breve... Muy recomendable.

Fotos

Vídeos