Diario de un constructor hundido

Diario de un constructor hundido

Original juego de voces al que nos tiene acostumbrados Vila-Matas

MANUEL CIFO

Como atinadamente afirma Vila-Matas, en la historia de la literatura hay una sucesión de obras susceptibles de poder encajar en una nueva vuelta de tuerca. Y eso es precisamente lo que él hace en 'Mac y su contratiempo', novela que representa la culminación de su dilatada y exitosa labor creadora y en la que están presentes algunos de sus rasgos más característicos: el minucioso cuidado de la técnica narrativa, el análisis psicológico de los personajes, la indisoluble unión entre vida y literatura, la soledad creadora del escritor y el viaje, en este caso a la búsqueda de los orígenes del relato oral, en Xemaá El-Fná. Además, teniendo en cuenta que una de las claves de esta excelente novela se basa en la teoría de la repetición, la modificación o la imitación, como ya apuntaran Cervantes o Kierkegaard, no resulta extraño que el escritor regrese a su obra 'Una casa para siempre' (1988), como base de la reescritura, o a 'El mal de Montano' (2002), novela escrita mediante la técnica del diario y con abundantes reflexiones sobre la lectura, el proceso de creación de la novela y el sentido de la irrealidad.

Mac Vives, protagonista y narrador en primera persona, es un ávido lector de poesía y de relatos («las formas breves»), que no simpatiza con las novelas, porque «convierten la vida en destino». A sus sesenta años y con un negocio de construcción que se ha venido abajo, decide escribir su primer y último libro, un falso libro póstumo e inacabado, por el puro placer y juego de crear. A tal efecto, y como ejercicio narrativo, decide escribir un diario, 'Diario de un constructor hundido', en cuyas páginas vierte su experiencia lectora, su día a día en el barrio del Coyote, sus recuerdos del pasado, su vida matrimonial y, sobre todo, su labor de crítico y corrector de un libro primerizo de su vecino, el afamado escritor Ander Sánchez, titulado 'Walter y su contratiempo', calificado como irregular, desquiciado, bello y mareante por momentos. Un libro protagonizado por un ventrílocuo y estructurado en diez capítulos, en cada uno de los cuales se escondía la voz de un gran escritor: Cheever, Barnes, Borges, Hemingway, Carver, Malamud, Petronio, Rhys, Poe y Chesterton. Escritores a los que Mac añade muchos otros, como Sarraute, Matute, Dinesen, Malarmé, Diderot, Pessoa, Stendhal o Gógol.

Todo ello le sirve a Vila-Matas para crear un original juego de voces y espejos con los que configura su particular poética de la narración, sustentada en el humor, las lecturas, las vivencias y la ficción, y en afirmaciones como que «la creatividad es la inteligencia divirtiéndose», que «la exquisita verdad consiste en ser consciente de que se trata de una ficción» y que «yo soy uno y muchos y tampoco sé quién soy».

Fotos

Vídeos