La Verdad

El sector  del 'ebook'  se reinventa

El sector del 'ebook' se reinventa

  • Las editoriales independientes aprovechan las novedades tecnológicas para contar historias de forma multimedia

Muebles con estilo para tu hogar

Hasta 70%

Renueva tu comedor con muebles de diseño

Hasta 70%

Calidad y diseño en ropa de hogar

Hasta 70%

Moda casual para hombre y niño

Hasta 70%

Diseño y calidad al mejor precio

Hasta 80%

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda clásica para hombre, mujer e infantil

Hasta 90%

Decora las ventanas de tu hogar con originales estores

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes para hombre y mujer

Hasta 70%

Textil hogar de diseño y calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Marcas deportivas en relojes de pulsera

Hasta 70%

Moda clásica para hombre y mujer

Hasta 80%

Chaquetas de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calidad y diseño en tu hogar

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda y complementos para hombre

Hasta 70%

¡Todas las botas a 21.00€! ¡No te lo pierdas!

Hasta 70%

Bolsos de piel made in Italy

Hasta 80%

Relojes con estilo para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Chaquetas y abrigos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calzado de original diseño para mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

¡¡Todos a 49€!!

Hasta 70%

Moda urbana para hombre

Hasta 80%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Libros que nunca serán impresos, como los de Editions at Play, porque contienen tal cantidad de imágenes, geolocalizaciones en Google Maps, interactividad con el lector y hasta un contexto rayano a los videojuegos, que publicarlos en papel sería como vender sólo el esquema de la historia. 'Ebooks' del estilo de 'The Silent History', que cambia las localizaciones de la trama según tu propia ubicación, para que te resulte familiar y te sientas identificado con los lugares en los que actúan los personajes. Audiolibros ilustrados, como los de 'Narratores', que puedes ver y escuchar en cualquier soporte, desde tu 'smartphone' hasta tu tableta, pasando por tu ordenador. Aplicaciones como Textum, que analizan los sentimientos y te ayudan a buscar las lecturas que más se adaptan al gusto de cada uno, rastreando las redes sociales con complejos algoritmos para detectar las críticas favorables de lectores con preferencias similares.

Todas estas innovaciones del sector del libro electrónico las conoce al dedillo Javier Celaya, socio fundador del portal cultural Dosdoce.com, que, como gurú de la era digital, ha llegado a la conclusión de que las editoriales en general no están innovando tanto como sería deseable: «Pero hay nuevos actores que apuestan por el mundo del libro en la era digital, nativos digitales que no tienen ningún pesado legado, lo cual les permite tener esta mirada fresca». Es justo a lo que se refiere Mónica Caballo, de la editorial Talismán Ebooks: «Realmente consideramos que, más que al sector editorial, pertenecemos al sector de los contenidos digitales, y por tanto tenemos mucha más relación con actores internacionales, pues es donde se está experimentando y avanzando, y donde está funcionando».

Esa amplitud de miras es la gran baza de las pequeñas editoriales independientes, como corrobora José Antonio Cordón García, director del Grupo de Investigación sobre Edición Electrónica y Lectoescritura Digital: «La producción de libros electrónicos exige una mentalidad y unas competencias a las que los editores más jóvenes y las pequeñas editoriales independientes se han adaptado mejor que el sector más conservador, que necesitará más tiempo para la optimización de sus lanzamientos digitales». A su entender, «la comprensión y familiaridad de las nuevas generaciones con el entorno digital ha determinado que las barreras de entrada de carácter tecnológico sean fácilmente superables y que las necesidades intrínsecas al nuevo medio se implementen en unas condiciones de optimización máxima».

En la misma línea ahonda Manuel Gil Espin, director de Estrategia MAG Consultoría del Libro, especializada en diseño de redes comerciales del libro, analógicas y digitales: «La complejidad que adopta el ecosistema digital, con la web 2.0 y las redes sociales, determina que los editores que denomino 'wiki' tengan una ventaja competitiva importante, se han criado y educado con un 'smartphone', entienden las redes sociales y lo que es muy importante, entienden la comunicación con su lector y/o usuario como un proceso con retorno, no envían mensajes unidireccionales ni hacen publicidad, sino que abren y animan conversaciones».

Pero tienen sus dificultades con respecto a las editoriales convencionales a las que les apisona el pasado, apunta Javier Celaya: «Eres el último en llegar en cuanto a marca y reconocimiento, no es lo mismo ser Planeta o Anagrama, que tienen esa experiencia, esa marca. Eres una gota dentro de ese océano inmenso donde cualquiera puede crear una editorial en internet, y convives con una infinidad de miles de millones de contenidos similares. Hay una competencia feroz en cuanto a contenidos gratuitos y en abierto, y la demanda se encuentra con cantidad de contenido relevante o basura. Todo lo cual, al nativo digital, le hace muy difícil llevar la teoría a la práctica». Manuel Gil agrega otro inconveniente: «El problema que se les presenta es que, en numerosos casos, tienen más audiencia que volumen comercial, y éste el reto a superar para este tipo de editoriales».

Canales de 'e-commerce'

Para Javier Celaya, también miembro del Observatorio de la Lectura de la Junta de Andalucía, «la gran mayoría de las editoriales están haciendo una traslación de la lectura en analógico al digital, así que no van más allá de pasar el texto de la página al 'e-reader'». Lo cual es un desperdicio, según Cordón García: «El desarrollo del libro enriquecido constituye el ADN del sector de los libros electrónicos, su razón de ser. La mera transposición de un texto impreso a un formato digital desaprovecha todas las posibilidades que este puede ofrecer».

En ese sentido, Manuel Gil Espin opina que «pensar exclusivamente en digital supone acercarse a comprender que los libros deben ser altamente enriquecidos, y no pueden ser tratados como un formato que se desprende de la edición en papel, han de mejorar el nivel técnicamente. Un elemento a incorporar es el diseño de canales de e-commerce integrales, sobre todo de cara a canales bibliotecarios e institucionales». Para ello, Cordón García, que también es director del Master en Patrimonio Textual y Humanidades Digitales, incide en que «lo fundamental es que la editorial cuente con una hoja de ruta digital, que aproveche las utilidades relacionadas con la personalización, socialización e interacción con los contenidos».

¿Las están aprovechando? En opinión de Celaya, rotundamente no. «Así como en el siglo XX los editores dieron a conocer un montón de voces al leer sus manuscritos, ¿donde están ahora los profesionales a la caza de nuevas maneras de contar historias? Es una pena. Van a perderse un montón de oportunidades de venta». A las que alude, asimismo, Cordón García: «La globalización de la información, las redes profesionales, los encuentros y seminarios nacionales e internacionales y la tendencia al intercambio de experiencias entre todos aquellos que se dedican a la producción digital han hecho que las diferencias en el desarrollo de iniciativas no se midan en términos de capacidad de adaptación, sino de oportunidad de mercado».

El más optimista es Manuel Gil: «En los últimos dos años, se observa una adaptación y un seguimiento importante de experiencias digitales de otros continentes. Y aunque los ritmos son desiguales, el cambio de chip comienza a observarse». También a nivel de formación observa carencias, aunque «comienzan a aparecer talleres y cursos cortos de formación en edición exclusivamente digital».

Autopublicación

En el sector de los dispositivos, Cordón destaca que «es cada vez más frecuente la mejora en las posibilidades de legibilidad, de interacción con los contenidos y de creación de experiencias de lectura únicas y personalizables según las necesidades de los usuarios». Además, «la producción de contenidos se diversifica progresivamente gracias a los sistemas de autopublicación que han acabado generalizándose».

Mónica Caballo sostiene que «hace algún tiempo que existen y evolucionan los 'libros-app', que llevan programación, y que pueden contener interacción, geolocalización, tecnología 3D o realidad virtual, y ofrecen una experiencia de lectura individualizada y personalizada para cada lector concreto. Hay incluso prototipos experimentales con sensores de estados de ánimo».

Al fin y al cabo, se trata de adaptarse a las demandas de los lectores. Y ahí merecen especial mención las bibliotecas, según Mónica Caballo, «pues este sector conoce las posibilidades del formato digital, posee altos conocimientos técnicos para ofrecer lectura digital a sus usuarios y está muy preparado para implementar títulos en digital en sus centros. Digamos que es el sector editorial el que va por detrás de bibliotecas y lectores, que tienen gran predisposición».

«Estos, técnicamente, demandan productos que se adapten a los dispositivos que normalmente usan, es decir, que remaqueten y se readapten al dispositivo, desde el portátil al 'smartphone', y, en este sentido, en muy poco tiempo vamos a observar la exigencia de libros muy enriquecidos», analiza Gil, que concuerda con el siguiente diagnóstico de Celaya: «Hay lectores que están aún anclados en su pasado de lectura solitaria e individual y otros pocos que empiezan a apreciar la lectura social, donde pueden interactuar con otras personas de intereses semejantes e intercambiar. En este nuevo mundo donde compartimos todo tipo de experiencias constantemente, la lectura no se puede quedar ajena. Y los editores tienen que entender que si se empeñan en esa lectura individual, niegan la experiencia compartida. Nos queda un camino hasta que se consolide».

Para Cordón García, «los lectores piden que los libros impresos estén también disponibles en digital, algo que se cumple todavía en muy pequeña medida. Y los precios de un libro electrónico no pueden ser similares a los de uno impreso, algo que muchos editores aún no han comprendido, además de que es la mejor manera de favorecer las descargas ilegales». Manuel Gil lo relaciona con el formato: «Sacar productos multimedia al mercado se debe hacer con el formato ePub3, el problema es que el enriquecimiento de estos libros digitales choca con la percepción del usuario respecto al precio. Producir libros electrónicos enriquecidos no es barato, y en este punto es imprescindible explicar esto al mercado. Libros en los que navegar de texto a imagen, de imagen a sonido, de sonido a interacción, de interacción a imagen... es el reto para la edición en este siglo».

Concepto integral

Otros objetivos son «ampliar los catálogos digitales, diversificar los modelos de negocio e incorporar a las generaciones educadas en el mundo digital». Básicamente, porque «la producción de libros digitales está estancada. Salen al mercado unos 80.000 títulos al año pero sólo 20.000 en digital», asegura el director de Estrategia MAG.

Lo positivo es que muchas editoriales ya están acometiendo esos retos, según Cordón García: «En España, funcionan editoriales y startups que están lanzando propuestas sumamente novedosas, como las que se realizan en el terreno de la literatura transmedia o de la literatura infantil». Mientras que Manuel Gil cree que «el área más avanzada y atrevida en edición digital son las editoriales universitarias, y éstas si están teniendo repercusión internacional. Se observa innovación en calidad de producto y en herramientas de marketing, descubribilidad y comunicación, pero también retraso en innovación en sistemas de precios dinámicos y modelos de negocio».

Desde el punto de vista de las editoriales, para Talismán Ebooks, su estrategia es tener «una concepción integral, desde la producción a la promoción 2.0, pues de nada sirve tener un producto de altísima calidad y precio asequible si no te ocupas de innovar en aspectos como la presencia en plataformas de venta o la promoción 2.0, por tanto para nosotros el enriquecimiento no es solo de contenido y de calidad de formato sino de todo el ciclo editorial».