Defensores del palacio

La caída del Palacio de Invierno se hizo sin apenas derramamiento de sangre debido a que el Gobierno no disponía ya de medios para defenderse ante el ataque organizado por los bolcheviques. Horas antes de la llegada de los revolucionarios, los ministros apenas disponían de luz ni teléfono en las dependencias del Palacio, porque los habían cortado los asediantes. El destacamento encargado de la defensa de la sede del poder político no podía ser más menguado: junto a unos pocos cosacos y algunos cadetes de las academias militares, había un grupo de mujeres, otro de inválidos de guerra y algunos soldados motorizados... en bicicletas.

Fotos

Vídeos