Libertad interpretativa del arte contemporáneo

'Gran Vía de Murcia', de Rosana Sitcha./
'Gran Vía de Murcia', de Rosana Sitcha.

PEDRO SOLER

Por muy anclada que esté la mente en la más fiel figuración artística, o por muy llamativo que sea el más insistente hiperrealismo, nunca podrá negarse el valor que también encierra la pintura contemporánea, y, más concretamente, esos casi cuarenta cuadros que pueden contemplarse en la exposición del Centro Cultural Las Claras, presentada con motivo de la llamada Semana Grande la Fundación Cajamurcia. Son obras que forman parte de los fondos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y, en esta ocasión, limitados a la década de los ochenta del pasado siglo.

La muestra es una claro manifestación de cómo los autores elaboraron sus obras, inmersos en su total libertad de pensamiento, pero también en una no menor variedad interpretativa, que hace que cada uno de los artistas presentes en la muestra parezcan disponer de un estilo diferente pese a que, en realidad, las obras expuestas se confabulan bajo una metodología, cuya finalidad principal es la expresión de os colores, algo que se impone a cualquier otro sentido. También hay obras que parecen arrastrar un pasado todavía no muy lejano, y que hace que la técnica figurativa no esté ausente en determinadas piezas. Cierto también, como se indica en el catálogo, que, si en parte de la muestra fluye un «latente tenebrismo», podrá afirmarse que es algo que queda superado por ese «optimismo colorista, que responde a una euforia histórica de la sociedad española». Quizá habría que aludir, asimismo, como algo imprescindible, para que surja esta libertad interpretativa, a la necesidad lógica de unos cambios, que, aunque no arramblen definitivamente con toda la huella generalizada, sí eran necesarios como un nuevo hito en el desarrollo de las corrientes artísticas. No siempre las novedades provienen de unos cambios sociales, pero sí de una valentía interpretativa, que no pocos autores han venido demostrando a lo largo de la historia.

Hay obras de, entre otros autores, Alfonso Albacete, Eduardo Arroyo, Miquel Barceló, José Manuel Broto, Miguel Ángel Campano, Alfonso Fraile, Luis Gordillo, José Guerrero, Antón Lamazares, Pérez Villalta, Jaume Plensa, Manolo Quejido, Rafols-Camarasa, José María Sicilia, Esteban Vicente y Darío Villalva. Entre ellos existe una distancia en el tiempo y, mientras en unos se palpa de modo muy directo ese sentido más provocador y rupturista, otros se encuentran todavía, en un plano más moderado, pero en el que también se insinúa el cambio al que se va a ver sometida sus obra.

Obras de los más conocidos pintores modernos se exponen en el Centro Cultural Las Claras

En el Casino, Rosana Sitcha ofrece una novedosa visión de la ciudad a través de acristalados reflejos

Por encima de todo, es preciso insistir en ese sentido de la estética colorista, que inunda luces y sombras y con capacidad de convertir lo que parece indescriptible en un apacible rincón edénico, o en misteriosa aparición de la luminosidad desde las profundidades. A veces, incluso no parece faltar el sentido de un humor lleno de ironía, pero sin basarse en un motivo que lo concrete. Esta colección desprende riqueza e independencia interpretativa y capacidad suficiente para quienes, como se indicaba al principio, piensen que se trata de una pintura incómoda y de menor calidad. No es así, pese a que en determinados ambientes también ha sido considerada como forma facilona de captar el pensamiento artístico.

'La ciudad reflejada'

El paisaje urbano goza de numerosos cultivadores. Y no son pocos los que, a través de los concursos de pintura rápida o por la comodidad que supone la carencia de inventiva, se limitan a reflejar la panorámica que la ciudad muestra en su plena realidad. Pero, en ocasiones, cuando esas imágenes urbanas se reconvierten por el interés del artista en estampar una nueva panorámica, no hay duda de que esos paisajes urbanos adquieren, unos reflejos nuevos y distintos, que los hacen más atractivos y originales. Esto es lo que sucede con 'La ciudad reflejada', la exposición, que Rosana Sitcha presenta actualmente en el Casino de Murcia.

La pintora no se ha limitado a estampar lo que sus ojos han visto, sino a transformar determinados enclaves, reflejados en acristalados escaparates. El reflejo les proporciona una novedosa interpretación. Podría decirse que incluso es fácil comprobar que la autora ha realizado una labor e investigación, que ha consistido en captar numerosas vistas para dejarlas reducidas a aquellas que contienen una mayor dosis de luminosidad o reflejan determinados edificios y rincones de la ciudad -sea Londres, Madrid, Murcia o Cartagena-, a los que se suma una serie de imágenes con una constante presencia humana, con la intención de proporcionar mayor vitalidad a unas obras, en las que los reflejos desempeñan un papel preponderante. Todo está realizado dentro de un comportamiento figurativo de sueltos pinceles y toques muy personales.

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