La tabla periódica: hacia un merecido reconocimiento

La columna de la academia

ALBERTO TÁRRAGA TOMÁS

A instancias de la Federación Rusa, el Comité Ejecutivo de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC), organización científica que a nivel mundial se encarga de establecer normas para la denominación de compuestos químicos -orgánicos e inorgánicos-, así como protocolos para la estandarización en determinaciones de ensayos analíticos y clínicos y de la publicación de datos de gran valor para los científicos, va a proponer, ante la 202 sesión de la Asamblea General de la Unesco, a celebrar en este mes de octubre en París, la proclamación por Naciones Unidas del año 2019 como Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos, haciéndolo coincidir con el 150 aniversario de la publicación, en 1869, de la primera tabla periódica realizada por el químico ruso Dimitry I. Mendeleiev -reconocido como uno de los padres de la química moderna- y basándose en el hecho de que esta constituye uno de los logros más significativos de la química y una herramienta única para predecir la aparición y propiedades de nuevos elementos sobre la tierra o en el resto del Universo.

Según consta en la propuesta remitida por este Comité, esta iniciativa supondría el reconocimiento del importante papel que esta ordenación de los elementos químicos ha jugado en el avance de la ciencia y la tecnología, en general, así como en la comprensión y sistematización de la Química, en particular, y que han resultado de importancia crucial para el desarrollo de la humanidad.

Este evento permitiría, además, conmemorar el primer centenario de la IUPAC, fundada en 1919, y contribuir así a mejorar la valoración social de la Química.

Así mismo, esta proclamación permitiría rendir homenaje a la estrecha cooperación científica internacional orientada al descubrimiento de nuevos elementos, como es el caso de los cuatro elementos Nihonio (Nh), Moscovio (Mc), Téneso (Ts) y Oganesón (Og), de vida muy breve y una alta radiactividad, admitidos por la IUPAC en 2016, con los que ha quedado completado el séptimo periodo de esta Tabla, tras la incorporación en 2011, del Flerovio (Fl) y Livermorio (Lv).

En este contexto, resulta importante subrayar que el pasado mes de junio la Facultad de Química (Universidad de Murcia), a instancias de su decano, Prof. P. Lozano, incorporó a su fachada los 118 elementos, identificados por sus símbolos, número atómico y masa atómica, que constituye un reconocimiento permanente a esta tabla y que ha resultado ser la mayor de todas las construidas en el mundo.

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