Rafa Nadal: ciencia y tecnología

Derechazo de Nadal en el Open USA, cuya evolución le debe mucho a la ciencia y la tecnología./Daniel Murphy / EFE
Derechazo de Nadal en el Open USA, cuya evolución le debe mucho a la ciencia y la tecnología. / Daniel Murphy / EFE

Física, química, informática y nanotecnología están detrás del juego que ha devuelto al mallorquín a lo más alto del tenis mundial

JOSÉ MANUEL LÓPEZ NICOLÁS

Hace menos de una semana Rafa Nadal, el mejor deportista español de la historia, ganó el Open USA. Todo el mundo alabó su fuerza física y mental. Sin embargo, pocos conocen que tras la evolución del juego de Rafa que le ha devuelto al número 1 del 'ranking' mundial se esconden nuevos avances tecnológicos y diferentes disciplinas científicas.

Una de las grandes revoluciones en el juego de Rafa es su derecha. ¿Quién tiene la culpa? La telemetría. En pleno siglo XXI son muchos los deportistas que recurren a ella para conocer datos sobre su juego. En el caso de Rafa Nadal, la presencia de varios dispositivos (acelerómetros, giroscopios, sensores de vibración) tanto en su raqueta como en su muñequera le informan, a través de aplicaciones informáticas que registran todo lo que ha sucedido en la pista, de varios aspectos claves en su juego. Entre ellos, destacan la fuerza del impacto sobre la pelota, la dirección con la que la bola sale de la raqueta, el efecto que se le imprime, etc.

Una de las claves del resurgir de Rafa ha sido colocar en su raqueta un dispositivo capaz de almacenar en su memoria los datos de 257 millones de golpes gracias a su capacidad para grabar hasta 150 horas. La información que proporcionó este dispositivo era preocupante. La derecha de Rafa empezaba a fallar. Con el paso del tiempo la fuerza con la que impactaba la bola era cada vez menor. Eso provocaba que la aceleración de la pelota de Nadal, una de sus mejores armas, comenzase a flaquear. Había que encontrar una solución.

El equipo de Rafa decidió incrementar el peso del marco de su raqueta. Esta solución se suele emplear para incrementar la potencia de los golpes y para reducir la torsión y vibración de la raqueta. Los técnicos de Nadal usaron cintas adhesivas de plomo para aplicar peso a la cabeza de la raqueta y con ello incrementar la potencia de golpeo y la aceleración de la pelota. Aunque al principio a Rafa le costó acostumbrarse, el resultado final fue un éxito. Desde ese momento, su derecha comenzó a golpear la bola con más fuerza, la aceleración de la pelota volvió a ser la que era y sus golpes planos (aquellos que llevan la menor carga de efecto) han destrozado a sus rivales durante el pasado Open de Australia y el reciente Open USA.

Pero, a pesar de que la derecha plana de Rafa Nadal ha sufrido una tremenda evolución gracias a la tecnología, el tenista español sigue siendo fiel a su golpe preferido: el 'liftado', aquel que lleva una carga de efecto ascendente, que ayuda a la pelota a salvar la red y luego a caer en la pista. Recientemente, se ha medido que la 'bola liftada' de Nadal puede llegar a las 5.000 r.p.m. (83 vueltas en cada segundo), mientras que la mayoría de los jugadores consiguen solo alrededor de 2.600 r.p.m.

Con este 'liftado', en el que la física tiene mucho que decir, el tenista español logra varios objetivos. Uno de ellos es que la pelota, aunque parezca que se va a ir más allá de los límites de la pista, caiga repentinamente y entre en la misma sorprendiendo al contrario. Además, la bola, una vez que bota, se eleva mucho dificultando enormemente el golpe de su rival. Finalmente y en el caso de que el rival haya subido a la red, el 'liftado' especial de Nadal, conocido como 'banana shot', le ayuda a superar a los contrarios de una forma muy especial.

En la efectividad de la archiconocida derecha 'liftada' de Rafa juega un papel fundamental el químico y físico alemán Heinrich Gustav Magnus, padre del 'Efecto Magnus'. Veamos en qué consiste.

Cuando Nadal golpea la bola, sale aparentemente recta y los rivales piensan que se irá muy lejos de la pista. Sin embargo, la trayectoria de la pelota rápidamente comienza a curvarse y suele terminar entrando ante la mirada estupefacta de todo el mundo. ¿Por qué ocurre esto? La clave es golpear la pelota con mucho efecto, con suficiente fuerza y a una distancia significativa del rival. De nuevo la fuerza aparece como un factor importantísimo en los golpes de Nadal.

Inicialmente, la pelota golpeada por Nadal sigue la primera ley de Newton, según la cual un cuerpo se mueve en la misma dirección y a la misma velocidad hasta que se le aplica una fuerza que lo haga variar de dirección.

¿Qué fuerza es la que hace que la pelota cambie la trayectoria? La mecánica de fluidos nos da la respuesta.

Una pelota de tenis se desplaza sumergida en un fluido, el aire, que la rodea por completo. El mallorquín golpea fuertemente en un lado de la pelota enviándola alta y a un lado..., pero también rotándola en su movimiento. Esto provoca que en un lado de la pelota el aire se mueva en dirección contraria al giro de la misma, aumentando la presión. En el otro lado, el aire se mueve en la misma dirección del giro de la pelota, creando un área de baja presión. La diferencia de presiones provoca la aparición de una fuerza perpendicular a la dirección de la corriente de aire, que hace que la pelota se curve hacia la zona de baja presión y cambie su trayectoria, superando al rival y entrando en la pista. Es el 'Efecto Magnus'. Científicos franceses han establecido que la trayectoria que sigue la pelota de Rafa cuando gira es una espiral en forma de concha de caracol. Incluso han descifrado la fórmula que rige dicha trayectoria, que tanto daño hace en sus rivales.

Estimados lectores, en este artículo hemos visto como el resurgir de Rafa Nadal que le ha hecho ganar el Open USA le debe mucho a la ciencia y a la tecnología. La física, la química, la informática y la nanotecnología se encuentran detrás del juego que ha devuelto al mallorquín a lo más alto del tenis mundial... y es que el deporte y la ciencia no están tan alejados.

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