La meta final de la larga carrera del estudiante

Pablo Fernández, director de la Escuela Internacional de Doctorado de la UPCT./P. Sánchez
Pablo Fernández, director de la Escuela Internacional de Doctorado de la UPCT. / P. Sánchez

El mayor grado académico que puede obtener una persona con su formación es el título de doctor, un escalón al que accede menos del 2 % de la población y que abre puertas laborales

MARÍA JOSÉ MORENO

Cuando con apenas tres años los más pequeños pisan un aula por primera vez es imposible saber hasta dónde estarán dispuestos a estudiar. Quienes deciden hacerlo hasta el final, consiguen su título de doctorado, y las cifras apuntan a que no les irá nada mal a nivel profesional. La tasa de paro en España para quienes tienen un doctorado está por debajo del 10%, una cifra que se sitúa en torno al 3% y 4% en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Unión Europea, respectivamente.

Aunque el camino no es fácil y desde 2011 las exigencias son aún mayores. «Fue en esa fecha cuando el Gobierno hizo público el Real Decreto por el que se regulaban las actividades de doctorado tal como se desarrollan actualmente. A partir de ese momento quedaron claramente definidos los requisitos necesarios para acceder a un título de doctor, y se dio una homogeneidad que muchos venían reclamando desde hacía tiempo», señala el director de la Escuela Internacional de Doctorado de la Universidad Politécnica de Cartagena, Pablo Fernández.

La UPCT creó la Escuela en torno a 2013, como una modernización necesaria de la institución. «Se trata de una forma de apoyar a aquellos que desean hacer un doctorado. Desde la Escuela se les informa de los procesos a seguir, de los distintos programas a los que pueden acceder, de los cursos formativos, de las posibilidades que tienen de financiación y de movilidad internacional y de todo aquello que puedan requerir durante su desarrollo», según Fernández.

Hasta 2011 el protocolo para obtener el doctorado era más laxo. Había quienes podían leer su tesis hasta veinte años después de haberla iniciado. En la actualidad, controlados por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), el número de programas de doctorado disponibles en España es mucho más riguroso y selectivo, en la línea de las directrices europeas y en consonancia con las de otros países desarrollados.

Explica el director de la Escuela de la UPCT que «para acceder a un programa de doctorado hay que haber cursado un total de 300 créditos, de los que al menos 60 créditos han de ser de máster y contar con formación investigadora, porque tanto si es de la rama de ciencias como si es de la de letras, la tesis doctoral es un trabajo de investigación que sigue la metodología científica y como resultado debe aportar conocimiento novedoso».

A pesar de las bajas cifras de paro, parece que el reto se sigue planteando en la incorporación de doctores en las pymes. Para resolverlo, la Escuela Internacional de Doctorado de la Universidad Politécnica de Cartagena tiene previsto organizar unas jornadas, en colaboración con su Red de Cátedras, con las que se promuevan esas acciones.

Más

Temas

Upct

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos