La contaminación del suelo llega a los animales a través de su alimentación

La investigadora Silvia Espín Luján./UMU
La investigadora Silvia Espín Luján. / UMU

M. J. MORENOMURCIA

Ser joven y dirigir tu propio proyecto investigador no siempre está reñido. Silvia Espín Luján lo hace como contratada del programa Saavedra Fajardo de la Fundación Séneca en el grupo de Toxicología de la Universidad de Murcia.

«Se trata de investigar el efecto de los metales en el sistema antioxidante, el metabolismo del calcio y bioquímica de aves silvestres que habitan zonas mineras. El principal objetivo es evaluar la exposición a metales y los efectos que pueden producir en aves silvestres de ecosistemas afectados por actividades mineras», explica.

El área de estudio seleccionada incluye la antigua zona minera de Cartagena-La Unión, que se puede considerar como escenario modelo de ecosistema contaminado por metales y diferentes zonas control con bajos niveles de contaminación en la Región. Una vez que los organismos vivos absorben estos metales, siendo la dieta la principal vía de exposición en fauna silvestre, estos contaminantes son capaces de alterar diferentes mecanismos moleculares relacionados con el sistema antioxidante celular y el metabolismo de nutrientes como el calcio o las vitaminas, lo que puede producir efectos, por ejemplo, en el sistema reproductivo o nervioso.

Por tanto, se están llevando a cabo una toma de muestras de sangre de diferentes especies de aves que habitan estas zonas para analizar las concentraciones de metales y estudiar diferentes parámetros bioquímicos como moléculas antioxidantes, vitaminas y daño en lípidos, proteínas y ADN, que nos permitirán evaluar los posibles efectos.

Explica la investigadora de la Fundación Séneca que «lo que se pretende es identificar y cuantificar el efecto de los metales sobre diferentes parámetros bioquímicos, proporcionando niveles umbrales de toxicidad, evaluar posibles diferencias de sensibilidad al efecto de estos metales en diferentes especies, y proporcionar nuevos datos que supondrán un beneficio para la propia conservación de las especies de estudio. Esto permitirá evaluar el uso de determinadas aves situadas en escalones altos de la cadena trófica como especies centinela para evaluar riesgo toxicológico».

Tras una estancia postdoctoral en Finlandia de más de 3 años, Silvia Espín llegó en enero de 2017 al grupo dirigido por el catedrático Antonio Juan García, desde el que colabora con otros investigadores tanto de la Universidad de Murcia como del extranjero para la toma de muestras y el desarrollo de determinadas técnicas analíticas.

Como investigadora contratada a través del programa Saavedra Fajardo de la Fundación Séneca y líder del proyecto, Espín se centra actualmente en llevar a cabo la toma de muestras y análisis en el laboratorio para posteriormente poder realizar el análisis estadístico, interpretación de resultados, escritura de trabajos científicos y comunicación en congresos.

«En la primera fase del proyecto durante el año 2017 -explica Espín-, hemos llevado a cabo la mayoría de muestreos de sangre, eritrocitos y plasma en zona control y zona minera de 4 especies diferentes: el búho real, el mochuelo, el chotacabras y el mirlo. Actualmente estamos llevando a cabo la preparación de muestras en el laboratorio para el análisis de metales en sangre y de los diferentes parámetros bioquímicos (moléculas antioxidantes, vitaminas y oxidativo, entre otros)».

Además, han tenido la oportunidad de tomar muestras de sangre de gaviota de Audouin y gaviota picofina, que también serán incluidas en el proyecto para el análisis de metales y sus efectos en la concentración de vitaminas.

En la siguiente fase del proyecto, durante el año 2018, se terminarán los análisis en el laboratorio, el análisis estadístico de los resultados y la escritura de artículos científicos y comunicaciones. Según la joven investigadora, «el objetivo inicial era trabajar con 4-5 especies en la zona minera de Cartagena-La Unión. Durante 2018, además de continuar con la fase de análisis en el laboratorio, tomaremos muestras de otra especie adicional. De esta forma, completaremos nuestro objetivo principal consistente en evaluar los mecanismos patogénicos y efectos de la contaminación por metales en la salud de aves silvestres que habitan ecosistemas afectados por actividades mineras. Con estos resultados, identificaremos las moléculas diana y los posibles efectos en cascada de los metales estudiados, buscaremos los biomarcadores con mayor utilidad para evaluar la exposición y efectos de metales en futuros estudios, y proporcionaremos concentraciones umbral a las cuales los metales con capaces de alterar el sistema antioxidante y el metabolismo del calcio en diferentes especies».

El contrato Saavedra Fajardo, que le permitió volver a la UMU, finalizará en diciembre de 2018. El siguiente paso será la preparación de un proyecto innovador en la monitorización de tóxicos y evaluación de riesgos en fauna silvestre, y la solicitud de esta nueva propuesta en diferentes convocatorias para jóvenes investigadores.

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