Competir por una medalla en ciencia

Competir por una medalla en ciencia

La Fundación Séneca promueve la organización de olimpiadas científicas en la Región de Murcia desde el año 2000, una acción aplaudida por docentes y alumnos

MARÍA JOSÉ MORENO

Hace ya 18 años que la Fundación Séneca (Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia) decidió colaborar, en el marco de los objetivos de su Programa Cultura Científica e Innovadora, con el desarrollo de actividades que, bajo distintos formatos, tienen como finalidad común promocionar el interés de los jóvenes de distintos niveles educativos por diversas áreas de conocimiento científico y técnico, a través de su participación en concursos de ámbito tanto regional como nacional y estimular las vocaciones tempranas hacia la ciencia y la tecnología.

Olimpiadas Científicas de la Región de Murcia 2018

XXIII Olimpiada de Química de la Región de Murcia
XXIX Olimpiada Matemática de la Región de Murcia (1º y 2º de ESO)
LIV Olimpiada Matemática Española
Olimpiada de Física 2018 fase local de la Región de Murcia
XII Olimpiada Regional de Biología
XI Olimpiada Informática de la Región de Murcia
IX Olimpiada de Economía y Empresa
IX Olimpiada de Geología de la Región de Murcia
V Olimpiada Filosófica de la Región de Murcia
VIII Olimpiada Regional Agroalimentaria y Agroambiental
XV Olimpiadas de Ciencias de la Empresa
Olimpiada de Arquitectura de la Región de Murcia
XII Olimpiada de Lenguas Clásicas
VII Olimpiada de Creatividad de la Región de Murcia
VIII Olimpiada de Geografía de la Región de Murcia
Olimpiada Escuela Politécnica UCAM
Olimpiada Científica de Ciencias de la Salud, Nutrición y Deporte

Entre estas actividades destacan las Olimpiadas Científicas, cuyo desarrollo ha demostrado que constituyen un excelente instrumento para reconocer el esfuerzo y el rendimiento académico de los alumnos, implicando al profesorado, y despertar el interés y las vocaciones por las ciencias y las tecnologías, alcanzando una alta participación tanto por parte del alumnado como de los centros educativos.

Han sido la experiencia y los resultados obtenidos en este tiempo, así como la extensión que estas acciones obtienen entre el público más joven, lo que ha motivado su inclusión en el Programa Regional de Cultura Científica e Innovadora de la Fundación Séneca, impulsado por la Consejería de Empleo, Universidades y Empresa, para dar continuidad a esta acción a través de una convocatoria específicamente dirigida a facilitar las actividades de organización de Olimpiadas Científicas en la Región de Murcia. Así pues, en 2018 se van a destinar 28.600 euros.

18 años de apoyo a las Olimpiadas

La Fundación Séneca
(Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región) apoya la organización de olimpiadas científicas en Murcia desde el año 2000
En estos 18 años se han invertido 391
977,70 euros en dicha acción
Participan universidades
, centros tecnológicos, colegios profesionales, sociedades y asociaciones y otros organismos de la comunidad autónoma
Más de 300 centros de Enseñanza Secundaria
y 14.917 alumnos participantes desde el año 2010
En los últimos 8 años se han obtenido 6 medallas de oro
, 11 de plata, 30 de bronce y 26 menciones de honor en olimpiadas nacionales, en las áreas de matemáticas, física, química, informática, biología, filosofía y agroalimentaria y agroambiental
Se han realizado 158 ediciones
, 6 de ellas nacionales
La Región de Murcia
es la única comunidad que dispone de una acción específica de apoyo a las Olimpiadas Científicas

Porque, como afirma Antonio González, director gerente de la Fundación Séneca, «en todo este tiempo, las Olimpiadas Científicas han demostrado ser un buen instrumento para difundir el conocimiento y motivar a profesores y a alumnos, acercándoles a distintas disciplinas científicas y reconociendo el esfuerzo y la colaboración académica».

Olimpiada Matemática, un polo de atracción para alumnos de todo el territorio nacional

La Olimpiada de Matemáticas es la que más veces ha traído a la Región de Murcia una convocatoria nacional (2001 y 2008). Como apunta su coordinador, Pascual Lucas, catedrático de Geometría y Topología de la Universidad de Murcia, «es para sentirse orgullosos que distintos colectivos matemáticos murcianos hayamos afrontado el reto de organizar estas fases nacionales. Hay que precisar que la de 2001 correspondió a la Olimpiada para alumnos de Bachillerato -convocada a nivel nacional por la Real Sociedad Matemática Española y organizada por la Universidad de Murcia y la Universidad Politécnica de Cartagena- y la de 2008 a la Olimpiada para alumnos de segundo curso de Educación Secundaria Obligatoria, convocada por la Federación Española de Sociedades de Profesores de Matemáticas y organizada por la Sociedad de Educación Matemática de la Región de Murcia». Aunque de lo que realmente se sienten orgullosos es de que ya sean 54 ediciones de la Olimpiada Matemática Española, lo que la convierte en la decana de este tipo de olimpiadas.

Señala Lucas que «lo más importante de este tipo de acciones es reconocer la cultura del esfuerzo. Es muy gratificante que actividades que requieren esfuerzo sin garantías de éxito, al tratarse de competiciones, tengan la participación que tienen estas. Y el mérito es sobre todo de los profesores de Secundaria, que animan a sus alumnos a participar y, en muchos casos, encuentran tiempo más allá de sus obligaciones para realizar actividades de preparación. Este trabajo del profesorado es otro valor considerable que aportan estas olimpiadas».

Con respecto a la respuesta por parte de los alumnos, no cabe duda que las matemáticas no siempre son hueso. Este año se han inscrito 270 participantes en la Región de Murcia y, como dice Pascual Lucas, «para estos supone un reto importante pues no son pruebas curriculares, de manera que se enfrentan a problemas totalmente nuevos para ellos. Aunque dispongan de herramientas para abordarlos tienen que explotar su creatividad, lo que les resulta muy satisfactorio».

La organización de las olimpiadas científicas no es algo sencillo. En el caso de la Olimpiada Matemática. «Afortunadamente, la Facultad de Matemáticas de la UMU y el Departamento de Matemática Aplicada y Estadística de la UPCT cuentan con profesores muy comprometidos con la conexión entre la docencia en secundaria y en la universidad, y las olimpiadas son un marco ideal para desarrollar estas inquietudes», según el coordinador, que destaca «el excelente trabajo de los organizadores José Asensio Mayor, Alberto Del Valle Robles y José Martínez Hernández».

Como anécdota, el catedrático de la UMU asegura que «a menudo, nuestras medallas en la fase nacional han correspondido a alumnos que no eran los que tuvieron el mejor resultado en la fase local. Esto significa que hay que tener la capacidad y la preparación para estar ahí, pero también hace falta ese punto de chispa o de suerte en el momento adecuado, como en el deporte o en la vida misma».

Las lenguas clásicas también caben

¿Qué pintan las Lenguas Clásicas en una olimpiada científica? María Teresa Beltrán, profesora de Filología Latina de la Universidad de Murcia y coordinadora de la olimpiada, lo tiene claro: «Las olimpiadas deben su nombre a la ciudad griega de Olimpia, en el Peloponeso, pero lo que legitima la participación de las lenguas clásicas en la olimpiada científica es el hecho de que tanto las lenguas clásicas como las distintas disciplinas que componen los llamados estudios Humanísticos son tan ciencia como los estudios técnicos y los tradicionalmente llamados 'de Ciencias', pues todos ellos aportan conocimiento, que es lo que significa ciencia».

La presencia de esta olimpiada, además, pone de manifiesto la evidencia de que las Humanidades constituyen los fundamentos del saber. «El desprecio que generalmente se viene demostrando hacia nuestros estudios tiene consecuencias muy negativas sobre el sistema educativo, y es algo que urge revisar y cambiar», según Beltrán, quien añade que «las máquinas nos pueden suplir y superar en determinadas tareas, pero no nos pueden reemplazar en lo que constituye la esencia del ser humano: el pensamiento y su concreción en la lengua, así como su desarrollo y su expresión a través de las distintas artes».

El alto grado de participación en las olimpiadas es indicio de su buena acogida. Los alumnos que eligen las asignaturas de griego y latín son alumnos vocacionales y entusiastas. De hecho, la Sección de Murcia de la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC) y la Asociación de Profesores de Latín y Griego de Murcia (Amuprolag) difunden la información a todos los centros para que los profesores preparen a los alumnos interesados.

Cabe destacar que si, en general, la organización de una olimpiada científica no es algo sencillo, en el caso de las Lenguas Clásicas se complica dado que, como dice María Teresa Beltrán, «el nivel de los alumnos cada vez es menor debido a la marginación del griego y el latín en los planes de estudios». No obstante, les anima «el convencimiento de que merece la pena seguir luchando por poner en su sitio a las lenguas clásicas, porque constituyen la raíz de nuestra cultura».

A esas dificultades hay que sumar otras externas, como la que se dio el año pasado cuando una manifestación dejó el centro de Murcia intransitable e impidió a los alumnos que se habían desplazado desde muy distintos puntos de la Región llegar al lugar donde debían hacerse las pruebas, lo que obligó a que se realizase una nueva convocatoria con carácter extraordinario.

Una olimpiada científica para no perder el rumbo

Por primera vez este año, la Fundación Séneca patrocina la Olimpiada de Geografía, que celebra la octava edición ininterrumpida desde el año 2010 en la Región y su novena edición a nivel nacional.

Quizá no tanto como las lenguas clásicas,pero también la Geografía es de esas materias que suele estar en duda como 'ciencia experimental'. «Tal vez se deba a que tradicionalmente la enseñanza de la Geografía se ha dado en el ámbito universitario dentro de las facultades de Letras y se han incluido tanto en Humanidades como en Ciencias Sociales; pero somos muchos los que defendemos que la Geografía también es una Ciencia Experimental, son Ciencias de la Tierra, y deben considerarse así, ya que el trabajo de los geógrafos en el mundo profesional así lo atesora; tenemos muchos ejemplos de geógrafos que trabajan en meteorología, en agricultura, en geomarketing, en energía y un largo etcétera de aplicaciones, y siempre contando con las nuevas tecnologías que utilizan para dotar de datos a los Sistemas de Información Geográfica, que son la base del geógrafo de hoy en día», explica Joaquín Francisco Atenza, coordinador de la olimpiada e investigador del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida).

En su opinión, «la celebración de esta actividad sirve para dar a conocer lo que es la profesión del geógrafo, tanto a los estudiantes de 2º de Bachillerato que participan en la olimpiada como a sus profesores, que serán los que deban transmitir no solo el conocimiento geográfico a sus alumnos, sino la realidad de una profesión muy necesaria y apasionante. Además son útiles para mostrar los estudios universitarios que ofrecen la formación básica necesaria para ser geógrafo. Y juegan un papel destacado a la hora de sacar a la luz muchos temas referentes a la geografía en el ámbito de la Región de Murcia, tales como las labores que realiza el Colegio de Geógrafos o la Sociedad Geográfica de la Región de Murcia».

Dice el coordinador que «los alumnos y los profesores quedan encantados. Al ser la octava edición, creo que la visión de los profesores de Secundaria que han animado a su alumnos a participar ha cambiado mucho en estos años, porque ellos también han aprendido que es realmente la geografía en la Región de Murcia y en general, pero está claro que los alumnos son nuevos cada año, y aunque sus profesores los asesoren adecuadamente, es necesario que vean de primera mano de los profesionales de la geografía en que consiste esta ciencia».

Con respecto a la organización de la misma, asegura que «es una ardua tarea, muy administrativa y no tan bonita como el trabajo de campo, pero necesaria. Lo más complicado, como siempre, es poder encontrar patrocinadores que nos financien la celebración de las mismas, aunque siempre hemos optado por celebrarlas aunque sea con lo mínimo, y así ha sido en los últimos años, lo cual también merma la participación».

Como anécdota, Joaquín Francisco Atenza cuenta que algunos años ha incluido en su presentación el nombre de varios geógrafos famosos, no por su labor científica en cuanto a la geografía, y siempre se oyen algunas carcajadas entre los asistentes cuando ven una foto de Michael Jordan o del príncipe Guillermo de Inglaterra.

Los robots se cuelan en el podio

La World Robotic Olimpiad (WRO) se sale un poco del marco educativo del resto de olimpiadas, dado que la robótica, como tal, no es una carrera. Una apuesta complicada a la que Alberto Bernabéu, coordinador de la olimpiada y fundador de la Asociación EdRobotic Games, solo le ve ventajas. «La escuela -afirma- debe apostar cada vez más por proyectos integrales que aglutinen varias áreas de conocimiento y que permitan trabajar a los alumnos relacionando diferentes asignaturas; las STEAM sería una buena muestra de esta nueva forma de trabajo y los proyectos de robótica un claro ejemplo de esta práctica».

En su opinión, «la celebración de estas actividades supone una forma de que los participantes puedan encontrar una aplicación práctica a muchos de sus estudios en matemáticas y ciencias, además la competición bien entendida supone un extra de motivación por superarse a sí mismo. La competición además cuenta con varias modalidades, una de ella es de competición de robots sobre una mesa donde tienen que realizar diversas misiones. La otra es un proyecto científico en el que se tiene que proponer una solución innovadora para resolver un reto en el que haya implícito un robot. Esta categoría de proyectos científicos es todavía más completa, ya los participantes tienen que exponer su trabajo ante un jurado».

A pesar de ser una propuesta educativa muy interesante, no es demasiado conocida y aunque los alumnos que participan, siempre lo hacen muy motivados y siguen participando en años sucesivos, las incorporaciones de participantes nuevos cada año no es muy alta, la WRO cuenta con unos 60 participantes en Murcia en los dos últimos años.

En el caso concreto de la Olimpiada de Robótica, Bernabéu explica que «la organización no es muy compleja, pero sí lleva bastante trabajo. Contamos con un gran equipo que facilita a todos los participantes lo necesario para competir, además de algunos patrocinadores que nos acompañan desde que comenzamos en 2012 con esta competición en Murcia». El pasado 2017, además, organizaron el campeonato de España en Murcia, un proyecto que trajo a casi 300 estudiantes de toda España, campeones de sus respectivos torneos. «Fue algo muy duro, pero asegura que, en palabras de participantes y organización, supuso el mejor campeonato de España de la WRO que se ha realizado hasta el momento en nuestro país».

Como anécdota, Alberto Bernabéu se queda con la ilusión y las ganas de muchos niños por intentar una y otra vez resolver los retos que les proponemos. Cuenta que «hace poco un padre se me acercó en uno de nuestros talleres y me dijo que nos había visto en una entrevista en TV acompañando a un equipo de chicas a la final internacional de Costa Rica, y que su hija había decido que quería hacer robótica como esas niñas».

Y van 23 años de Química en la Región de Murcia

La Olimpiada de Química es la más antigua de todas, la que más ediciones ha celebrado y la primera que se puso en marcha, una trayectoria que la convierte en referente. Como señala Juan Zaragoza, uno de los coordinadores de la misma y secretario técnico del Colegio Oficial de Químicos de Murcia, «esta olimpiada lleva 23 años celebrándose en la Región de Murcia y a nivel nacional y es un referente para alumnos y profesores de 2º de Bachillerato. Desde el colegio oficial y la Asociación de Químicos de Murcia, siempre hemos tenido muy claro que para el buen desarrollo de la misma ha sido fundamental la colaboración y ayuda de los miembros de la Comisión Calificadora, la Facultad de Química de la Universidad de Murcia, la Universidad Politécnica de Cartagena, la Fundación Séneca -entre otros colaboradores-, los profesores de los centros educativos y, sobre todo, los alumnos participantes, sin ellos esto no sería posible».

En su opinión, el valor valor más importante que aportan estas acciones al sistema educativo pasa por «mejorar la enseñanza de la Química en todos sus niveles, desarrollar una actividad motivadora para profesores y alumnos en estas enseñanzas y despertar vocaciones científicas».

Cabe destacar que la Olimpiada de Química tiene muy buena acogida entre alumnos y profesores. En sus 23 ediciones, la participación de los centros, profesores y sus alumnos aumenta. Cada año hay más alumnos que se animan a participar. Algo para lo que es fundamental la colaboración del profesorado, ya que sin él sería muy complejo hacer posible la participación de los alumnos, «son una pieza muy importante», subraya Zaragoza.

Afirma, además, que «desde el Colegio Oficial y la Asociación de Químicos de Murcia siempre hemos apostado por la divulgación como herramienta para levantar vocaciones en cualquier ámbito. En la ciencia es fundamental la divulgación y, en ese sentido, estamos comprometidos con la Olimpiada de Química y en la Semana de la Ciencia de la Región de Murcia, entre otras actividades».

Como anécdota, el coordinador cuenta que en una ocasión uno de los ganadores le dijo: «'¡Qué contento se va a poner mi abuelo!', eso me resultó muy gracioso, pero a la vez muy humano, así es la ciencia».

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