Ciencia al rescate de los humedales

Acuífero de Tierra del Vino, ubicado al oeste del acuífero de Medina del Campo, zona de estudio en el proyecto europeo NAIAD. En la imagen, la zona presenta más agua de lo habitual, tras dos meses de lluvia./
Acuífero de Tierra del Vino, ubicado al oeste del acuífero de Medina del Campo, zona de estudio en el proyecto europeo NAIAD. En la imagen, la zona presenta más agua de lo habitual, tras dos meses de lluvia.

Varios proyectos internacionales solicitan la participación de la Universidad Politécnica de Cartagena para el estudio de ecosistemas singulares

MARÍA JOSÉ MORENO

Los humedales son uno de los ecosistemas más productivos del mundo. De los procesos naturales que tienen lugar en los humedales se derivan servicios que son fundamentales para la salud y el bienestar humano, tales como la producción de alimentos y materias primas, la depuración de aguas, el control de inundaciones, la reposición de aguas subterráneas y muchos otros.

A nivel mundial, los humedales brindan gratuitamente todos los años servicios valorados en miles de millones de euros. En una gran mayoría de humedales, las aguas subterráneas juegan un papel a veces fundamental y, cuando menos, relevante en el funcionamiento de los humedales y en los servicios que estos proveen al bienestar humano.

A pesar de todo eso, son uno de los entornos sometidos a mayor estrés en todo el mundo. «La causa principal es, precisamente, que son elementos del territorio que generan muchos beneficios, empezando por crear condiciones favorables para el asentamiento y desarrollo de la vida humana. Por esa razón, a lo largo de la historia de la humanidad muchas culturas se han desarrollado y han pervivido en torno a grandes humedales», relata Marisol Manzano, investigadora del grupo Gestión, Aprovechamiento y Recuperación de Suelos y Agua (Garsa), de la Universidad Politécnica de Cartagena. «Sin embargo, entre el siglo XVIII y la primera mitad del XX prevaleció la visión de que los humedales eran focos de enfermedades y terrenos desperdiciados que había que eliminar. Esto hizo que en todo el mundo se drenaran, rellenaran y roturaran millones de hectáreas de humedales. Y a lo largo de casi todo el siglo XX, tanto los humedales como los ríos, manantiales y acuíferos vinculados a ellos han sido considerados casi únicamente como fuente de recursos (hídricos, alimentarios, energéticos, etc.), lo que ha llevado a la explotación intensa de los humedales y sus cuencas», explica Manzano.

Como resultado, muchos recursos han disminuido notablemente, muchos procesos básicos (biológicos, geológicos, hidrológicos) de los humedales ya no se producen o bien ocurren a un nivel muy bajo, y muchos de los beneficios que los humedales proporcionaban al bienestar humano ya no existen. Desde el punto de vista científico, hoy en día se conoce bastante sobre el origen y funcionamiento de los humedales, pero eso no significa que no queden muchas cosas por investigar. Especialmente porque el funcionamiento actual y, sobre todo, la posible evolución futura de cada humedal depende de factores que actúan a distintas escalas espaciales y temporales, y algunos de esos factores son de escala local y subregional. Tal es el caso de las políticas de gestión de los recursos naturales, las relaciones socioeconómicas entre cada humedal y la población local, o incluso los impactos a escala regional del calentamiento y el cambio global.

Marisol Manzano participa en el proyecto del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología de la República Dominicana sobre la hidrogeología del Parque Nacional Humedales del Ozama, uno de los ecosistemas más productivos del mundo, ubicado junto a Santo Domingo, capital del país caribeño. La colaboración surge tras conocer a la ingeniera Yenny Rodríguez (Servicio Geológico de República Dominicana) en 2014 en Montevideo, durante un curso internacional del cual es docente la profesora de la UPCT y en el que, precisamente, habla del papel que juega el agua subterránea tanto en el funcionamiento de muchos humedales como en la provisión de servicios al bienestar humano. Es una de sus líneas de investigación desde hace más de veinte años.

«El proyecto consiste en estudiar la geología, hidrología, hidrogeología y las relaciones sociológicas de los humedales del Parque Nacional Humedales del Ozama (PNHO) con su entorno. El PNHO está sobre un sistema de acuíferos de la planicie costera oriental, cerca de Santo Domingo. Es una zona muy poblada donde la explotación de los recursos hídricos es intensa», según Manzano.

Entre los objetivos que persigue está el de conocer el origen y el funcionamiento hidrológico de los humedales, identificar qué papel juega el agua subterránea en dicho funcionamiento, inventariar y evaluar el estado de los servicios que esos humedales proporcionan a la población del entorno y analizar la contribución del agua subterránea a dichos servicios.

La importancia del estudio radica, según Manzano, «en que hay muy pocos trabajos previos en el mundo orientados a conocer las conexiones entre los procesos hidrogeológicos que tienen lugar en los humedales vinculados a aguas subterráneas y el bienestar de las sociedades que se aprovechan de esos procesos».

Por su parte, la UPCT tuvo un papel principal en la elaboración de la propuesta científica. La investigadora aporta su experiencia previa en estudios hidrogeológicos de humedales y en la evaluación de servicios de humedales vinculados a aguas subterráneas. El último aspecto lo ha desarrollado en dos proyectos de Unesco realizados en la última década: 'Groundwater and wetlands in Iberoamérica' y 'MedPartnership'.

Aunque ya disponen de bastantes datos (climáticos, de flujos superficiales y subterráneos, de composición química y calidad del agua...), aún no cuentan con resultados concluyentes, pues los procesos naturales tienen una gran variabilidad y la obtención de resultados sólidos requiere analizar series temporales de no menos de 3 años.

Ahora bien, como explica la profesora de la UPCT, «los resultados proporcionarán conocimiento científico sólido sobre el funcionamiento de los humedales del Ozama. Con ese conocimiento se establecerán unas bases científicas que servirán para apoyar la gestión de los humedales y de las aguas subterráneas en la República Dominicana. El objetivo último es que dicha gestión mejore los servicios que los humedales proporcionan al bienestar de la población presente y futura».

Al mismo tiempo, Marisol Manzano participa en el proyecto europeo 'Nature Insurance value: Assessment and Demonstration (NAIAD)', que pretende demostrar el valor de los ecosistemas para reducir el coste humano y económico de los riesgos asociados con inundaciones y sequías.

Medidas 'verdes'

Afirma que «el objetivo de NAIAD es analizar medidas 'verdes' para reducir el impacto de eventos climáticos extremos (sequías e inundaciones), los cuales pueden verse aumentados en el futuro por el cambio climático. Investigamos los servicios que proporcionan los ecosistemas al bienestar humano, y especialmente su papel en la reducción del impacto de sequías e inundaciones a modo de 'seguro natural'. Para ello, se están uniendo la ciencia, la práctica y el conocimiento local en nueve casos demostrativos en ocho países europeos; en España se estudia la masa de agua subterránea (MAS) Medina del Campo», dice Manzano.

La MAS Medina del Campo está en la cuenca del río Duero y tiene unos 3.700 km2 de superficie. Actualmente la cantidad y calidad del agua subterránea de la MAS están gravemente deterioradas. La explotación intensa ha provocado una notable disminución del volumen de agua almacenada, lo que ha contribuido a deteriorar la calidad de agua que queda, ha aumentado los costes de extracción y de abastecimiento y ha secado humedales y ríos cuya persistencia dependía del acuífero. Al mismo tiempo, la región está perdiendo población, y hay graves problemas para mantener y generar nuevos puestos de trabajo. El proyecto está analizando el papel que la MAS Medina del Campo puede jugar en la reducción de los riesgos que causan las sequías y su importancia para el desarrollo sostenible de la comarca. El proyecto asume la importancia de tener en cuenta el conocimiento de la población local y los actores que intervienen en la región, por lo que ha diseñado una serie de jornadas participativas.

La importancia de este trabajo radica en que «tanto en Europa como en España, la mayor parte de los riesgos asociados al cambio climático, especialmente sequías e inundaciones, están relacionados con los ecosistemas hídricos. Actualmente estos fenómenos provocan los mayores costes por daños entre los desastres naturales. Por ejemplo, el coste causado por las inundaciones en Europa entre 2000 y 2012 fue de aproximadamente 4.900 millones de euros. Los datos y modelos más recientes sobre cambio climático indican que el riesgo de ocurrencia de ambos fenómenos va a aumentar (IPCC, 2014)», explica Manzano.

A este interés se une que los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU incluyen dos metas en la misma dirección: fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países (meta 1 del objetivo 13); poner en práctica la gestión integrada de los recursos hídricos y proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua (metas 5 y 6 del objetivo 6). Este contexto supone la más alta relevancia política del proyecto NAIAD entre los entes públicos, por lo que se estima que en los próximos años se destinarán 22 billones de dólares a infraestructuras hídricas para resolver estos problemas. Al mismo tiempo, el cambio ambiental global y las complejas relaciones sociopolíticas a nivel mundial y local exigen tener una aproximación socioecológica e integradora para buscar soluciones equitativas y sostenibles que contribuyan a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

«El caso demostrativo de Medina del Campo -apunta la investigadora de la UPCT- es particularmente interesante ya que es de los pocos en los que el mayor riesgo es la sequía, y no tanto las inundaciones. Además, el organismo que coordina el proyecto es la Confederación Hidrográfica del Duero, organismo regulador con recursos propios y con capacidad de gestión real y de implementación de los resultados de la investigación». Por tanto, se busca que los resultados del proyecto puedan ser utilizados en la toma de decisiones en el futuro. En una jornada celebrada en Arévalo, uno de los principales objetivos fue crear una visión compartida de los retos de la zona a través de la participación activa de los asistentes a la jornada, para poder reflexionar y evaluar conjuntamente posibles medidas que podrían aplicarse en el futuro.

Temas

Upct

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos