La Verdad

El Cebas desarrolla una web para la supervisión de purines

Pilar Bernal trabaja en uno de los laboratorios del Cebas.
Pilar Bernal trabaja en uno de los laboratorios del Cebas. / Javier Carrión / AGM
  • El sector porcino supone el 70% de la ganadería en la Región de Murcia, que se sitúa como la tercera comunidad productora de España

El sector porcino supone el 70% de la ganadería en la Región de Murcia, que se sitúa como la tercera comunidad productora de España. Una cifras que la colocan a la cabeza, pero que acarrean algunos conflictos como, por ejemplo, qué hacer con la enorme cantidad de residuos que se generan.

La ciencia está buscando soluciones y, en concreto, el grupo de investigación 'Sostenibilidad de Sistemas Suelo-Planta' que dirige María Pilar Bernal en el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas- CSIC), contó con el apoyo de la Comisión Europea para la realización de un Proyecto Life+ finalizado recientemente.

El proyecto Manev, acrónimo en inglés de 'Evaluación de la Gestión y Tecnologías de Tratamiento de Estiércol para la Protección Medioambiental y la Sostenibilidad de la Ganadería en Europa', pretendía demostrar que el uso de una adecuada tecnología de tratamiento (medioambientalmente correcta) en la gestión del purín de cerdo puede contribuir a la reducción de las emisiones gaseosas de efecto invernadero (GHG) y mejorar la actividad ganadera.

«El objetivo fue desarrollar una herramienta de soporte y planificación para la toma de decisiones que permita evaluar las diversas estrategias de tratamiento y gestión del estiércol para ser utilizada por las instituciones, las asociaciones y la Administración, y que proporcione información a los ganaderos», explica Bernal.

Para ello, se evaluaron trece tecnologías de tratamiento en zonas con alta carga ganadera, mediante un protocolo común elaborado entre todos los participantes. Este protocolo unifica criterios e indicadores con respecto a los aspectos ambientales, técnicos, energéticos, económicos, legales y para la salud de cada zona. Cada socio supervisó y evaluó al menos un sistema de tratamiento y de gestión según el protocolo común. Como resultado de todo ello, se realizó el Análisis de Ciclo de Vida de cada escenario, incluyendo los tres aspectos de contaminación potencial: el calentamiento global, la eutrofización y la acidificación, así como el balance energético y los aspectos económicos.

Con todos los datos sobre la mesa, los investigadores desarrollaron un 'software' de apoyo a la toma de decisiones para la gestión de estiércoles. Según la investigadora, «ofrece alternativas de gestión del estiércol para cada escenario planteado, basado en la gestión agrícola, y tratamientos para la producción de energía, la producción de materiales fertilizantes y los sistemas de depuración, ofreciendo una evaluación ambiental, económica, energética y legislativa. En definitiva, el potencial de uso de la herramienta Manev es muy grande».

Web en cuatro idiomas

El uso de esta herramienta es libre, por lo que puede hacer uso de ella todo aquel que esté interesado. De hecho, está destinado a todos los agentes involucrados en el manejo del estiércol: los ganaderos y agrupaciones de ganaderos preocupados por cumplir con la legislación vigente, reduciendo los costos de manejo; los agricultores interesados en obtener un fertilizante orgánico de calidad; las administraciones locales y regionales que trabajan en la protección del medio ambiente, la salud y la seguridad y la sostenibilidad del sector agropecuario; y las empresas de ingeniería que se centran en el desarrollo y comercialización de tecnologías de tratamiento.

Se puede acceder a él a través de la web del proyecto www.lifemanev.eu, que está disponible en cuatro idiomas: español, inglés, italiano y polaco. Allí se encuentran los diferentes materiales de difusión que explican y ponen a disposición del usuario final la información disponible en Europa sobre la gestión del estiércol.

Entre las muchas acciones que propone, se encuentran la evaluación comparativa entre sistemas de gestión centralizados e individuales; la evaluación del impacto de la declaración de una nueva zona como Vulnerable frente a la contaminación por nitratos; y la evaluación de cómo los precios de mercado de los productos finales (compost, energía, etc.) pueden afectar a la sostenibilidad de la gestión.