La Verdad

Descubren un método para potenciar la fertilidad o impedirla

María Jiménez Movilla.
María Jiménez Movilla. / LV

Se sabía que para que un espermatozoide se una a un óvulo y lo fecunde tenía que reconocer específicamente la matriz que lo rodea, conocida como zona pelúcida (ZP), la cual, en el caso de los humanos, está compuesta por cuatro proteínas.

Pero no ha sido hasta 2016 cuando un laboratorio estadounidense ha desvelado que la responsable de que el espermatozoide reconozca al óvulo para fecundarlo es la denominada ZP2. El estudio fue publicado en la revista 'Science Translational Medicine' y en él también ha participado la investigadora del Departamento de Biología Celular e Histología de la Universidad de Murcia María Jiménez-Movilla.

Para el trabajo, se introdujeron en el útero de una ratona unas esferas (rebozadas por trocitos de ZP2 de ratón) que reproducen la forma tridimensional del óvulo. Las esferas con la proteína ZP2 atraen a los espermatozoides evitando que continúen su trayectoria hasta el óvulo; de esta manera, se impide que las ratonas se fecunden tras varios cruces y durante varias semanas y, sin embargo, con el paso del tiempo y una vez retiradas las esferas del útero, las ratonas recuperan su fertilidad, por lo que es un proceso reversible.

En el caso de los humanos, a partir de la misma estrategia se ha desarrollado un modelo para identificar aquellos espermatozoides 'superiores' o con mayor capacidad fecundante. De esta forma, el equipo científico internacional, con la colaboración de la Universidad de Murcia, ha desarrollado un nuevo método que mejora los tratamientos de fertilidad 'in vitro' y a la vez podrá servir como contraceptivo no hormonal.