La Verdad

Los agricultores europeos se forman 'online'

María Dolores Gómez (en el centro con vestido blanco estampado), junto al equipo de Ingeniería Agronómica.
María Dolores Gómez (en el centro con vestido blanco estampado), junto al equipo de Ingeniería Agronómica. / UPCT
  • Un equipo de la Universidad Politécnica de Cartagena participa en un proyecto de la UE para el avance de la enseñanza agrícola

Durante los últimos 100 años los educadores agrícolas han sido pioneros en el desarrollo de programas de educación de adultos. Sin embargo, este énfasis en la educación de adultos ha disminuido en los últimos tiempos en varios países de Europa, como consecuencia de la necesidad de poseer una formación interdisciplinar en varias áreas, no solo en la agrícola.

La Carta de la Educación Agrícola Europea de 2013 considera que la agricultura europea necesita un factor económico multifuncional, sostenible y competitivo que abarque todo el territorio de la UE, incluidas las regiones con problemas específicos.

Para lograrlo y afrontar retos comunes, como son los requisitos necesarios para el uso de las TIC, las lenguas extranjeras y los métodos de producción (normas de calidad, mayor atención a la protección del medio ambiente o aspectos sanitarios, por ejemplo) se hace necesario que todos los interesados continúen actualizando y ampliando sus conocimientos. De igual manera, la diversificación de las fuentes de ingresos para salvaguardar un nivel de vida razonable en las zonas rurales exige conocimientos y habilidades adicionales, que deben ser adquiridas.

En ese marco, nace el proyecto europeo Agribase, del programa Erasmus+, que engloba proyectos de carácter educacional entre países de la Unión Europea o como, en este caso, siguiendo acciones estratégicas e integrando países no incluidos en la Unión Europea, del que forma parte la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).

En este proyecto, se aúna la colaboración entre instituciones de formación de Italia, Macedonia, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Rumanía, Bulgaria, Turquía y España para generar un catálogo de cursos 'online' enfocados a educadores de adultos en el campo de la agricultura. «Se pretende, ante todo, mejorar la cooperación entre los sectores académico y empresarial y del sistema de educación de adultos en el campo de la agricultura y el desarrollo rural en amplias comunidades de Europa del Este y del Sur», según la profesora de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la UPCT, María Dolores Gómez.

La investigadora, que es además coordinadora para todos los países de uno de los módulos de Agribase, explica que «los cursos van a poder consultarse y seguirse en una plataforma generada por el proyecto, será necesario un registro previo y, con las claves suministradas, los alumnos podrán estar al día. Los cursos comprenden unos textos explicativos, unas presentaciones, un material adicional para su comprensión, sobre todo de tipo gráfico como vídeos y enlaces web, terminando con una evaluación de conocimientos mediante test de autoevaluación».

«Estos cursos -añade- abarcan campos que han experimentado un sustancial avance en los últimos años, y que se consideran de especial relevancia para los productores, desde modernas técnicas hasta prácticas conducentes al ahorro energético y la minimización de la contaminación. Los productores agrícolas en el Este de Europa deciden, en gran medida, producir los productos agrícolas tradicionales, ya que no tienen un extenso conocimiento sobre otros cultivos ni del aumento de su competitividad en el mercado. En esos términos, es significativamente importante para estas personas el ser debidamente informados sobre todas las oportunidades que puedan tener, y animarlas a abandonar los hábitos tradicionales de la agricultura, para involucrarse en una producción agromoderna».

En principio, los cursos se plantean en inglés, pero se está barajando la posibilidad de duplicarlos en los idiomas del país de origen. El proyecto incluye, para ello, unos cursos de inglés que completan también la formación de los educadores.

Y no es casualidad que se plantee la formación 'online' como un método interesante para este colectivo. Gómez apunta que «no hay que olvidar que se trata de un alumnado con muy poco tiempo libre y con horarios poco flexibles, por lo que la formación 'online' les permite modular su aprendizaje según su disponibilidad. De igual manera, pueden utilizar la página y el material disponible para los cursos a impartir por ellos».

Por otro lado, se ha percibido que los productores agrícolas de estos países no explotan suficientemente las oportunidades de aprendizaje permanente existentes, que les permitan adquirir conocimientos adicionales para desarrollar habilidades de negocios y aumentar su espíritu empresarial.

«Los actuales educadores agrícolas rara vez producen trabajos de investigación aplicada que puedan resultar interesantes para los productores, aunque sí que están muy involucrados en la educación agrícola, por lo que se prevé una vinculación y un excelente aprovechamiento de los cursos para su posterior difusión desde los educadores a los productores», en palabras de la profesora de la UPCT.

Mediante la colaboración de distintos países, se pretende tener expertos de todas las zonas que conozcan la problemática de su país, sus particularidades y, ante todo, conozcan los canales de difusión del sistema de educación de su país.

Con todas las herramientas disponibles, el proyecto Agribase se esfuerza por mejorar el sistema de educación de adultos en la agricultura y el desarrollo rural en 10 comunidades de socios, mediante el fortalecimiento de las competencias de 3.000 educadores en materia agrícola (300 por país).

De igual manera, señala la investigadora, «se fortalecerán competencias transversales, como el conocimiento del inglés, que además de posibilitar el acceso a los cursos, les permitirá la consulta de otros materiales de países extranjeros en ámbitos de educación en producción agrícola y agronegocios. Igualmente, se crearán redes de intercambio de conocimientos entre educadores de adultos agrícolas a través de seminarios web y e-plataforma; con ello, la posterior cooperación entre los productores agrícolas y educadores se mejorará (ejes de negocio y académicos)». Con todo ello, esperan despertar el interés del público objetivo.

El hecho de que se trabaje en el programa Erasmus+ posibilita, entre otros objetivos, la transferencia de resultados de la investigación aplicada desde los organismos de investigación al tejido empresarial y a los interesados mediante la formación.

Asegura María Dolores Gómez que «este nuevo programa se centra en el aprendizaje formal e informal más allá de las fronteras de la UE, con una clara vocación de internacionalización, abriéndose a terceros países, con el objetivo de mejorar las capacidades educativas y formativas de las personas para la empleabilidad de estudiantes, profesorado y trabajadores y trabajadoras».