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¿Qué edad tiene la Tierra?

¿Qué edad tiene la Tierra?
  • Saber la antigüedad del planeta ha sido una de las grandes rivalidades científicas de la historia

A lo largo de la historia han existido grandes rivalidades científicas. Muchas de ellas han contribuido enormemente al progreso científico. Una de las más conocidas fue la que enfrentó a físicos, geólogos, biólogos, químicos y hasta obispos por descubrir la edad de la Tierra.

Basándose en la cronología interna de la Biblia, el obispo de Armagh, James Ussher, determinó que la Creación se inició en las primeras horas del domingo 23 de octubre del año 4004 antes de Jesucristo. Ussher publicó sus datos en 1654 en su obra 'Annalium pars posterior'.

Esta fecha se mantuvo vigente hasta el nacimiento de la geología, una disciplina científica que vio la luz en el siglo XVII. Fenómenos como el depósito de rocas, el alzamiento y repliegue de estratos, la erosión de valles y acantilados y el descubrimiento de los fósiles indicaban que la corteza terrestre era mucho más longeva que los pocos milenios descritos en la Biblia y en la obra de Ussher.

Entre los primeros geólogos destacó Charles Lyell, que en su obra 'Principios de geología' afirmó que la Tierra se originó hace miles de millones de años. Esto no gustó a muchos..., pero a otros sí. Entre los últimos se encontraba un grupo de científicos cuyo aporte ha sido fundamental no solamente para la determinación de la edad de nuestro planeta, sino también para el conocimiento del origen y la evolución de las especies: los naturalistas.

Liderados por el gran Charles Darwin, los naturalistas afirmaron que los cambios observados en plantas y animales solo podían haberse producido muy lentamente y en largos periodos de tiempo. Esta teoría estaba en consonancia con la teoría de los geólogos. En 1859 Darwin, en su famosa obra 'El Origen de las Especies', dio un paso importante. El que para muchos ha sido el científico más importante de la historia estimó una fecha geológica calculando cuánto tiempo sería necesario para erosionar un espesor determinado de estratos terrestres. Según sus estudios la edad de la Tierra era de, aproximadamente, 300 millones de años.

No todo el mundo estaba de acuerdo. William Thompson, el famoso Barón Kelvin de Larg, se negaba a admitir los datos de Darwin. El Lord inglés, hasta entonces conocido por sus leyes de la Termodinámica, obtuvo innumerables datos de la conductividad térmica de la rocas. Estos datos, unidos a su reconocido dominio de las matemáticas de Fourier, le sirvió para calcular el tiempo que había tardado la Tierra en enfriarse desde que, según sus suposiciones, había nacido como una roca fundida. Su conclusión fue que la edad de la Tierra era mucho menor que la establecida por Darwin: solo 98 millones de años.

El hecho de que Lord Kelvin fuera considerado como una de las autoridades científicas de la época, junto a que empleara dos ciencias ya consolidadas como la física y las matemáticas para combatir una ciencia recién nacida como era la inmadura geología, decantó la balanza del lado de Kelvin.

Rápidamente, el más fiel discípulo de Darwin, el biólogo Thomas Henry Huxley, salió a defender a su maestro. El conocido como 'El bulldog de Darwin' lanzó, en su alocución de 1869 en la Sociedad Geológica de Londres, un ataque furibundo a Kelvin. Huxley dijo en su discurso que los cálculos de Kelvin eran impecables pero que sus supuestos de partida eran totalmente equívocos. Aunque tras el discurso de Huxley la posición de Kelvin comenzó a tambalearse, en el fondo la argumentación del 'bulldog' no tenía base más que la ideológica.

Pierre Curie

De pronto un hecho con el que nadie esperaba cambió las reglas del juego de esta pugna científica. A finales del siglo XIX la radioactividad fue descubierta y el gran químico francés Pierre Curie demostró que la generación de calor por los elementos radiactivos presentes en las rocas no había sido tenida en cuenta por Kelvin en sus cálculos de la edad de nuestro planeta. Uno de los grandes maestros de la Física, Ernest Rutherford, pronunció un discurso en la Real Institución de Gran Bretaña que tuvo grandes consecuencias. Jugándose su integridad delante del propio Kelvin destrozó sutilmente sus cálculos usando la influencia del radio y los elementos radioactivos como fuente de energía calórica.

Posteriormente, Robert John Strutt y su estudiante Arthur Holmes desarrollaron la idea de Rutherford. Usando el ratio uranio/plomo para estimar las edades de distintas rocas del Precámbrico calcularon que algunas tenían mas de 1.600 millones de años de antigüedad. Descubrimientos posteriores, como el de los isótopos en 1913, confirmaron la datación radiactiva como el método más fiable para determinar la edad de la Tierra estableciéndola entre los 4.000 y 5.000 millones años.

Ya sé que están pensando que 1.000 millones de años es un margen de error muy grande pero la tarea no era nada fácil. ¿Alguien ha logrado ajustar más la edad? Sí, el gequímico estadounidense Clair Cameron Patterson, uno de los más influyentes en su especialidad. En 1953 determinó con exactitud la edad de la Tierra en 4.550 millones de años, con un margen de error de unos 70 millones de años. Para realizar dicha medición y dada la complejidad que suponía encontrar rocas lo suficientemente antiguas como para servir de referencia, se basó en un supuesto que luego se demostró que era correcto: las rocas encontradas en los meteoritos serían probablemente de similar longevidad a las que formaron la Tierra. Así, utilizando un espectrógrafo de masas cedido por el Laboratorio Nacional de Argonne (Illinois), logró hallar la verdadera edad de la Tierra.

Como habrán podido observar en este artículo, dedicado a la asignatura que me llevó de cabeza durante mi primer año en la Facultad de Químicas, la Geología, he nombrado a un selecto grupo de ilustres científicos como Darwin, Kelvin, Huxley, Lyell, Pierre Curie, Strutt, Holmes, Rutherford, etc. La labor de todos ellos, en diferentes épocas de la historia, ha sido de gran importancia para lograr conocer la edad del planeta en el que vivimos: 4.540 ± 50 millones de años... lunes arriba lunes abajo.