El talento autóctono 'regresa al horizonte'

Ginés García Millán, en un fotograma de la película 'Regreso al Horizonte', de Chumilla-Carbajosa./
Ginés García Millán, en un fotograma de la película 'Regreso al Horizonte', de Chumilla-Carbajosa.

Chumilla-Carbajosa estrena su último largo, hecho por murcianos en Murcia: una invitación a reflexionar sobre la pobreza y un empeño por reunir y dar a conocer el genio artístico de esta Región

Pepa García
PEPA GARCÍA

Solo en Europa hay 80 millones de pobres, se puede leer, sobre fondo negro, antes de que empiece la última película escrita y dirigida por Juan Manuel Chumilla-Carbajosa (Cartagena, 1961), que el próximo viernes 15 de diciembre se estrenará en las salas de cine de la Región y en febrero en el resto de España. Y no es gratuito este apunte, ya que 'Regreso al Horizonte' aborda la pobreza en primera persona, en una obra coral cuya trama está basada en una historia real. «Es hija del documental de Elías Querejeta 'Buscarse la vida' (2007), sobre personas sin hogar y en el que colaboré y entrevisté a mucha gente. Una de esas historias es la que desarrolla 'Regreso al Horizonte' (2017) en clave de ficción», detalla Chumilla-Carbajosa.

Orgulloso del resultado final, que ha recibido muy buena acogida en su presentación 'petit comité' en la Filmoteca Regional de Murcia y hace unos días en su preestreno en Madrid, en el Palacio de la Prensa, su película sirve para «profundizar en una realidad muy sorprendente que, cuando conoces a fondo, se te caen todos los tópicos».

Se refiere Chumilla-Carbajosa a que su película se aleja del «tópico del indigente enfermo mental, alcohólico o drogadicto» y pone de relieve las connotaciones específicas que la pobreza tiene «en el primer mundo, el mundo de la abundancia. Muestra lo frágil y sutil de la frontera entre quienes no tienen ese problema y quienes están en la calle». Para obtener el resultado deseado, incidir «en la dignidad y el afán de superación de las personas sin hogar», el autor del guión agradece la colaboración de la Fundación Rais, Cáritas y Traperos de Emaus. Y, añade satisfecho, «los expertos coinciden en que 'Regreso al Horizonte' retrata de una manera muy nítida y sincera la realidad, por supuesto, con su sublimación poética como ficción».

EL DIRECTOR LOS DEFINE Antón Valén en el papel de Tino El 'charlot' del siglo XXI. Enrique Martínez en el papel de El Colorao La voz y la figura. Ginés García Millán en el papel de Álvaro La solera del protagonista. Katrina Adamska en el papel de Mariana Talento y sensualidad. María García Vera en el papel de Lucía (hija de Álvaro) Un futuro brillante. Pepa Aniorte en el papel de Lucía (madre) La fuerza de la espontaneidad.

Para dotar este celuloide en blanco y negro de la fuerza que tienen la humanidad y el humor para cumplir un compromiso social, Chumilla-Carbajosa ha contado con un elenco de actores con ADN murciano. Precisamente ese es otro de los empeños de este director, que ya defendió hace justo ahora 25 años con 'El Infierno Prometido', mostrar el «enorme talento que hay en Murcia». «Se puede hacer cine murciano y en Murcia», afirma contundente con la prueba de ello a punto de exhibirse.

Con actores de la talla de Ginés García Millán, con quien repite experiencia y que representa el papel de un antihéroe -Álvaro, un constructor poco ético- que se redime a lo largo de la historia; Pepa Aniorte, «una actriz maravillosa con la que trabajaba por primera vez» -Lucía, en el papel de exmujer de Álvaro-; Enrique Martínez, que protagoniza una escena impagable con sus cantos guturales tibetanos -un buscavidas, El Colorao, compañero de fatigas de la calle-; Antón Valén, inmenso -un romántico espíritu libre (Tino) que ha decidido vivir en la calle como modo de oponerse al sistema-; Katrina Adamska, la inocencia y la sensualidad -una joven prostituta (Mariana) que fue violinista en su país natal-; y la joven María García Vera -hija de Álvaro (Lucía)-, Chumilla-Carbajosa ha redondeado una historia «heredera del cine social de los años cincuenta, en el que se produjeron obras tan maravillosas como las de Berlanga o los guiones de Rafael Azcona, incluso la comedia italiana, con la ironía como un instrumento muy ácido para denunciar temas sociales».

Sin embargo, insiste el realizador, no solo los protagonistas son actores locales, también los secundarios, la mayoría procedentes de la Escuela de Arte Dramático de Murcia, y los responsables técnicos: «Si Ángel Haro debutó como escenógrafo en 'El Infierno Prometido', ahora lo hacen los artistas plásticos Ramón Lez y Antonio García». Al frente del vestuario y el maquillaje también se estrena en el largo otra murciana, Carmen López. Y, cómo no, la banda sonora de 'Regreso al Horizonte', una pieza para orquesta de cuerda, es obra de otro murciano, Salvador Martínez, cuyo «fantástico trabajo» destaca el director.

En total, más de un centenar de personas, entre actores de reparto, cameos, figuraciones especiales, figurantes y técnicos, que sacan a escena la potencia del talento murciano. «Me siento muy orgulloso de poder mostrarlo y reunirlo en un proyecto, cuando en Murcia no hay industria cinematográfica», afirma Chumilla-Carbajosa, y reclama para proyectos de este tipo el apoyo incondicional de, al menos, la televisión autonómica y del Gobierno regional, con el objetivo de promover el cine murciano y que «no sea una excepción en un medio con una de las mayores repercusiones y que, realmente, crea cultura».

Además, «ahora que la veo terminada, no me imagino a otros actores en el papel, ni siquiera el de los figurantes especiales». Quizá la 'culpa' de esto la tiene que Chumilla-Carbajosa escribió el guión después de realizar el 'casting'. «Les hice un traje a medida porque escribí los diálogos para ellos».

Reconoce el autor de este largo que el realismo siempre está en su horizonte creativo y que los actores representan personajes de carne y hueso. En ese afán por dotar de realismo su historia, «cuando rodábamos en sitios públicos, donde normalmente se cortan las calles y se presenta una escena prefabricada, nosotros intentábamos que los actores se camuflaran entre la gente». Y recuerda que se dio la circunstancia de que, estando Ginés García Millán sobre una caja de cerveza y con una nariz de payaso en la plaza de Santo Domingo, la gente le echaba monedas. «Nadie se daba cuenta de quién era, lo que demuestra cómo quienes viven en la calle son invisibles», reflexiona e invita a hacerlo sobre la pobreza a los espectadores, «un tema, como la guerra, de difícil solución y en el que parece que hemos tirado la toalla».

Rodada íntegramente en la Región. «He querido inmortalizar El Gorguel antes de que desaparezca, porque me parece un lugar insólito en la España del siglo XXI. Es, como dice El Colorao en la película, una 'urbanización para pobres en primera línea de playa'». Además, el Hospital de Cieza, la costa de La Unión, «un paisaje que me fascina», y Cartagena, se suman al protagonismo de la ciudad de Murcia; «una Murcia que nunca se ha visto porque no hay otra película en la que sea tan protagonista. Una Murcia muy estilizada y en la que se respira cierto clasicismo barroco, la plasticidad de los rincones te sorprende». Y lo apostilla comentando que, tras el preestreno en Madrid, «me decían que parecía Roma».

«Redonda, madura en su factura y que fluye muy bien», la califica Chumilla-Carbajosa, afirma que «la gente sale con optimismo del cine, aunque sea una historia dura» y que emociona. Y, antes de que el próximo miércoles se extienda la alfombra roja para su presentación, no quiere dejar de recordar la singularidad de los cameos, entre los que están los de Daniel Albaladejo y el portugués Bruno Nogueira, los músicos de Transtorners, Il Concerto Accademico y Metody, una familia de músicos callejeros, además de pequeños papeles de figuración especial en los que ha contado con personas acogidas en Jesús Abandonado que se interpretan a sí mismas.

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