'El maravilloso mago de Oz', en todas sus versiones

Escena de la película clásica de Victor Fleming./
Escena de la película clásica de Victor Fleming.

Convertido en uno de los libros más editados en Europa y EE UU, ha inspirado una buena muestra de precuelas, secuelas e historias desde que se encuentra en dominio público

VIRGINIA URIETA

El camino de baldosas amarillas sobre el que apenas se distingue el horizonte. Los zapatos de rubíes -aunque en su origen fueron plateados-, y un viaje que comienza con un tornado que azota Kansas para arrastrar a un universo único, nada común, a una pequeña niña acompañada de su fiel Totó. El de Oz, lejano y mágico, es un cosmos que forma parte del imaginario de toda una generación y que ha perdurado también hasta la actualidad, convirtiéndose en una historia no solo prácticamente inmortal, sino también -y dan fe de ello una buena muestra de adaptaciones- en una intriga infinitamente explotada. Ha llovido mucho desde que L. Frank Baum publicara, en 1900, la historia de 'El maravilloso mago de Oz', un libro de literatura infantil con el que aspiraba a crear «un cuento de hadas moderno» que terminó siendo uno de los más editados en Europa y Estados Unidos, no solo como hito sino también como semilla para la creación de una de las películas más influyentes de Hollywood. Y una idea que, todavía hoy, continúa siendo explotada.

Un corazón para un hombre de hojalata, un cerebro para un 'tonto' espantapájaros y valor para un león que carece de él. En el mundo de Oz reina la dualidad entre brujas del Norte y del Oeste -una de ellas mala y muy verde-, entre el Bien y el Mal, una lucha que resulta superada solo por la transformación de la vida en un recorrido en el que los propios protagonistas crecen al lado de Dorothy, que parece no necesitar la ayuda de nadie y se basta con su arrojo para salir adelante y regresar a su añorado hogar. Tal fue el éxito de la historia que el propio autor escribió hasta 13 libros más sobre la tierra de Oz, aunque probablemente nunca hubiera imaginado todo lo que daría de sí su creación.

Desde crónicas como 'Wicked: Memorias de una bruja mala', una novela publicada en 1995 escrita por Gregory Maguire y ambientada antes de que Dorothy llegara a Oz -es el primero de una saga de cuatro libros que ha conseguido vender millones de ejemplares e incluso inspirar un musical en Brodway con el mismo título-, hasta precuelas que dibujan una realidad particular 20 años antes de que se desarrolle la historia de Baum, como el filme de Sam Raimi 'Oz, un mundo de fantasía', estrenado en 2013 con James Franco en el papel del mago. Dibujos animados, obras de teatro, musicales y mucho cine, porque sin duda fue la célebre película de la Metro Goldwyn-Mayer la que dio fama mundial al título, además de encumbrar a Judy Garland por su papel protagonista.

Los derechos del autor de la obra se han extinguido, por lo que cualquiera puede explotar sus trabajos

El dominio público implica que los derechos de explotación del autor de la obra se han extinguido, por lo que cualquier persona puede explotar sus trabajos aunque cabe señalar que se debe respetar el derecho de paternidad, que constituye el reconocimiento de la condición de autor, cuya característica principal es la perpetuidad. Según las leyes americanas de copyright a los 70 años de la muerte del autor sus creaciones pasan a ser de dominio público. Al morir Baum en 1919, 'El maravilloso mago de Oz' pasaría a considerarse de dominio público desde 1989 en algunos países y desde 1956 en Estados Unidos. A pesar de ello los hermanos Goldwyn y Meyer, por adelantarse, tuvieron que desembolsar hasta 75.000 dólares para no infringir las leyes de propiedad intelectual. Hoy, si el libro no fuera libre, la cantidad que habría recibido el creador de esta obra llena de caridad, amor y bondad hubiera sido -seguro- considerablemente mayor.

Baum, que dos décadas antes de lograr el éxito con su novela se dedicaba a criar gallos de competición, se inspiró en su propia infancia para escribir la historia, según cuentan, durante una sequía que asoló Dakota del Sur. Tras su publicación llegó la versión cinematográfica en 1939, incluso más conocida que el propio libro y que tuvo seis candidaturas a los Oscar. No ganó el de mejor película porque enfrente tenía a 'Lo que el viento se llevó'.

Aunque los originales nunca fueron rojos, en ella los inconfundibles zapatos de Dorothy mudaron de color para aprovechar al máximo los efectos del Technicolor, que por otra parte hacía que las baldosas parecieran verdes en pantalla en vez de amarillas. A pesar de ello la película ha pasado a la Historia, también, como una de las más emitidas en la televisión occidental: hay quien calcula que por lo menos una vez a la semana algún canal de señal abierta la incluye en su programación.

En 1974 se estrenó otra película sobre el mago, aunque de dibujos animados, llamada 'Journey back to Oz' -precisamente la voz de Dorothy la interpretó Liza Minnelli, hija de Judy Garland- y cuatro años después la película 'El mago', una «versión urbana» de la historia de Baum. Incluso los japoneses realizaron un anime, considerado como una de las versiones más cercanas al libro. Fue en 1982 y en el mismo país, cuatro años después, cuando realizaron una serie basada en cuatro de los libros de esta lejana y mágica tierra e incluso una serie futurista años después, ambas con un éxito considerable. En 'Wicked: Memorias de una Bruja Mala', Maguire narra la vida de Elphaba Thropp, la malvada Bruja del Oeste. Pero como explica otra bruja -la buena- en la versión más original de todas, aunque los zapatos de plata posean el maravilloso poder de llevar a quien los calce a cualquier parte del mundo, resulta imposible adivinar cómo será la próxima reencarnación de Dorothy, o del propio mago. Lo único seguro es que todo lo que tiene que hacer para que funcionen es unir los tacones tres veces seguidas, y ordenarles que le conduzcan a donde quiera ir.

Temas

Libro

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos